Circuitos sensoriales para los pequeñines de la escuela

¡Cuántas actividades se realizan en la escuela infantil para los bebés que ni se nos ocurriría plantear en casa! Por ejemplo disfrutan muchísimo con los circuitos sensoriales, que no solamente son útiles para el aprendizaje del alumnado de 1 a 3 años. De hecho, para los bebés el tacto es un sentido fundamental, básico para la adquisición de conocimiento sobre su entorno durante los primeros meses de vida.

Las actividades de estimulación sensorial sirven, como su nombre indica, para incentivar que se potencie la funcionalidad de sus sentidos, fuentes de información del mundo que les rodea. En la imagen se muestra una actividad desarrollada en Trastes Puertollano, donde la educadora dispuso un circuito pensado para trabajar el sentido del tacto tanto con las manos como con los pies.

Harina, arena, arroz y legumbres fueron dispuestos en amplios recipientes sobre unos tapices. La educadora ayudó a que cada uno de los alumnos, de forma individual, manipulase el contenido de los recipientes, primero con las manos y luego con los pies. El circuito finalizaba con agua tibia.

Por supuesto los niños y niñas permanecieron de lo más atentos a la experiencia, pues para ellos todo es novedoso y motivo de asombro. Los elementos naturales utilizados permitieron comprobar cambios de textura (liso, suave, rugoso…) así como diferencias de presión (duro, blando). La adquisición de conocimientos se produce fruto de esta experimentación. Ante cualquier actividad aprendemos mucho más con cosas que hacemos que simplemente observando o siendo informados sobre algo.

Cuando el alumnado toca, mueve, aprieta, agarra o pisa sustancias adquiere una experiencia basada en sus propias acciones, que permite registrar de forma singular en su cerebro las impresiones recibidas. Todo ello es conducido de forma pausada por la educadora, quien explica verbalmente al bebé lo que están haciendo, las sustancias que va a tocar y las sensaciones asociadas a esa acción. Así, la experimentación táctil se combina con estimulación auditiva, estrechamente ligada al desarrollo del lenguaje.