¿Has pintado alguna vez con espaguetis?

Si no lo has hecho, es muy probablemente porque no has asistido a una de nuestras escuelas. Pero por supuesto aún estás a tiempo de disfrutar de lo placentero de esta actividad, que muy fácilmente podéis poner en práctica en casa.

¿Cómo hay que proceder? Pues muy sencillo: en primer lugar atamos puñados de espaguetis con una goma, y los pondremos a cocer en vertical en una olla estrecha con poca agua, de tal manera que el líquido solo cubra aproximadamente la mitad inferior. Si disponemos de un hervidor nos puede resultar muy práctico para este proceso. Cuando la parte inferior de nuestras particulares «brochas» de espaguetis está blanda, ya podemos sacarlos y esperar a que enfríen. Debemos tener la precaución de no esperar demasiado tiempo, pues si dejamos que se cuezan mucho serán demasiado frágiles y se romperán mientras pintamos.

Y una vez preparado este material, ya nos podemos poner a la obra. En la imagen podemos ver la preparación de la actividad de Trastes O Carballiño (Ourense). Como es lógico, podemos esperar que esta experiencia con pintura va a ensuciar bastante, porque nuestras brochas no permitirán a los artistas contar con mucha precisión… Así que resulta recomendable proteger las superficies que utilicemos, y si podemos contar con papel continuo o simplemente un mantel de papel para usar a modo de lienzo, fenomenal.

Nos podemos preguntar para qué usar una herramienta tan burda. La respuesta es sencilla: porque es divertido. La diversión es la primera norma del trabajo con pintura, que se repite a menudo en nuestras aulas con muy diferentes y variadas fórmulas (dedos, con juguetes de animales o coches, sobre film, en el espejo, etc). Mientras los escolares pintan están trabajando numerosos aprendizajes. Por supuesto uno de ellos es la psicomotricidad fina, pero la pintura tiene muchísimos beneficios que atañen a su desarrollo emocional.

En primer lugar pintar es una actividad que produce placer. Dentro de un control que debemos establecer de antemano (para evitar que la diversión derive en una estancia completamente sucia), los niños y niñas deben de percibir un espacio de libertad durante el proceso creativo. En este espacio de libertad se dan cuenta de que crean trazos de forma autónoma, lo que favorece su autoestima e imaginación. Al mismo tiempo, se trata de una actividad que estimula la comunicación, de hecho es muy interesante para los escolares más tímidos o cohibidos, que se expresan por medio de lo que dibujan y pintan, a través del tipo y color de sus trazos. Precisamente la pintura es una actividad que invita al desahogo y, por tanto, a la relajación.