Juego por rincones para trabajar valores

En Trastes CEI usamos cada semana el juego por rincones para trabajar múltiples objetivos de nuestro programa educativo. En cada escuela se plantean cada año distintos rincones, que se van rotando cada día de la semana en las aulas de 1 a 3 años. Lo llamamos juego por rincones porque se agrupan los objetos relacionados con cada juego en una localización concreta del aula. Con el avance de las semanas los niños y niñas ya saben a qué juego corresponde cada rincón.

Animales, construcciones, profesiones, casitas, medios de transporte, cuentos… Las posibilidades son infinitas. Todas ellas tienen un denominador común: familiarizar a los pequeños con el mundo que les rodea. En función del juego propuesto, se trabajarán objetivos distintos, si bien la transmisión de valores positivos es un apartado fundamental de esta actividad.

Cuando juegan a los animales disfrutan con el juego manipulativo, van conociendo las distintas especies, y también interiorizan el respeto por los seres vivos y su importancia en la vida de las personas. Con el juego de construcciones practican la coordinación ojo-mano, así como la psicomotricidad fina. Al mismo tiempo estimulan su creatividad.

El el rincón de lectura disfrutan del juego manipulativo y visual. Observan con interés los cuentos que los adultos les leemos. Por supuesto, se trata de una actividad fundamental de iniciación a la lectura. Con los medios de transporte descubren los distintos vehículos de que dispone el ser humano y dónde se utilizan. Cuando juegan a profesiones disfrutan con el juego simbólico, emulando lo que los mayores hacemos.

La imagen superior muestra un momento del rincón de médicos y médicas de Trastes Poio-Pontevedra, pues este es uno de los rincones del presente curso en el que uno de los valores que se abordan es el de la igualdad. Al igual que en el rincón de cocinitas, niños y niñas disfrutan de la actividad por igual. De forma pareja aprenden a compartir, a participar en actividades colectivas y a asumir su responsabilidad en las tareas de orden y limpieza, que deben ser compartidas entre todos en el hogar.