Psicomotricidad fina en práctica abotonando el babi

Uno de los objetivos educativos del primer ciclo de educación infantil es incrementar la autonomía de los escolares, para que sean más independientes en muchas de las tareas ordinarias de cada jornada. Comer solos, colaborar al poner la mesa, meter la ropa sucia en la lavadora, recoger los juguetes, colocar los zapatos en su sitio, ordenar los libros que están a su alcance en la estantería… Son muchas las tareas “de mayores” que les ayudan a incrementar su sentido de la responsabilidad y a sentirse “importantes” dentro del equipo que necesariamente conforman con el resto de la unidad familiar, o en el aula con sus compañeros y compañeras.

Vestirse y desvestirse son actividades que presentan en estas edades una cierta dificultad. Para superarla no hay otro método que la práctica, y para ello es fundamental que cuenten con el tiempo necesario para ello, con la finalidad de que no se sientan apremiados con prisas o gestos de impaciencia. Cuando tengamos tiempo suficiente es conveniente animarlos a ponerse o quitarse prendas ellos solitos. Su habilidad con la psicomotricidad fina (la precisión con sus manos y deditos) será fundamental para que vayan evolucionando con estas tareas, en las que los botones suponen para ellos una particular misión.

Es más fácil abotonar y desabotonar el babi del compañero que el propio, y esa es la técnica que usan nuestras educadoras periódicamente, para que practiquen hasta que les resulte más sencillo hacerlo en su propia prenda. Esta imagen, tomada en Trastes Poio-Pontevedra, nos muestra uno de esos momentos del aula de 2 a 3 años, donde también es habitual animarles en el momento de la comida a ponerse y quitarse el babero ellos solitos. ¡Si es que ya son supermayores!