Tocamos, pintamos… Y no nos manchamos!

Os hablamos hoy de una actividad de estimulación sensorial para bebés que podéis poner en práctica en casa de forma sencilla. Veréis que disfrutan muchísimo con este juego, para el que necesitamos cartulina, pintura líquida y plástico transparente para ponerle por encima. También se pueden usar bolsas de congelación, de las que tienen el cierre que permite su sellado.

En la actividad de la imagen vemos a bebés de Trastes Las Tablas (Madrid), cuya educadora les proporcionó cartulinas forradas con plástico, sellado con celo. En su interior había dispuesto previamente varios «charcos» de pintura líquida de llamativos colores. El objetivo es simple: llamar la atención de los bebés para que traten de manipular la pintura.

Cuando la educadora capta la atención de los pequeños alumnos hacia la cartulina, primero se fijan en sus llamativos colores, pero la sorpresa es mayor posteriormente, pues como es lógico su primera reacción es tocar. Al tocar el plástico, la pintura que está debajo se desplaza sobre la cartulina. Los «charcos» se deforman, se mezclan y crean nuevas manchas, con nuevas formas y colores.

Durante esta actividad de manipulación los niños y niñas se concentran en estímulos visuales, pues perciben las diferencias cromáticas entre los distintos colores. Asimismo, experimentan con sensaciones táctiles, percibiendo la textura del plástico y ejerciendo presión para mover la pintura por debajo. Los bebés disfrutan del juego, pero durante todo el proceso están trabajando la psicomotridad fina, la habilidad con sus manitos para agarrar y tocar aquello que desean.

Esta experiencia con pintura es muy recomendable poner a los bebés boca abajo, tal y como muestra la imagen. Tenemos una buena oportunidad para favorecer el llamado tummy time (tiempo sobre la barriguita), una postura con la que compensamos los largos tiempos que el bebé descansa sobre la espalda y su cabecita. Poner al bebé boca abajo promueve el fortalecimiento de la musculatura de su espalda y cuello, progreso que le predispone para la posterior fase de gateo.