¿Conoces los beneficios del bilingüismo temprano?

Un elevado porcentaje de los bebés de todo el mundo se encuentra expuesto desde el nacimiento a más de un idioma en su ambiente familiar. El bilingüismo temprano tiene efectos a largo plazo en las estructuras cerebrales dedicadas al lenguaje y es posible que en otras habilidades cognitivas. Estas consideraciones son fruto de las investigaciones de Núria Sebastián-Gallés, catedrática experta en psicología experimental de la Universitat Pompeu Fabra. Esta profesora, elegida en 2016 miembro de la British Academy, centra su investigación en el proceso de aprendizaje de lenguas, principalmente en poblaciones bilingües.

La especialista destaca que las investigaciones han revelado que los neonatos son capaces de distinguir todos los sonidos de todos los idiomas del mundo, aunque no los hayan oído nunca antes. Sin embargo, al terminar el primer año de vida, solamente conservan la habilidad de distinguir los sonidos que han oído en las conversaciones de las personas que los rodean. Al llegar a la fase en la que empiezan a hablar, ya poseen un conocimiento bastnete complejo de la lengua o lenguas a las que se han visto expuestos.

Sebastián-Gallés reflexiona que muchos padres se preocupan pensando que la exposición al bilingüismo puede confundir a sus hijos. Sin embargo, las investigaciones llevadas a cabo con niños pequeños han demostrado fehacientemente que no presenta dificultades el tener que aprender simultáneamente más de un idioma.

La experta argumenta que las investigaciones realizadas con neonatos y niños de 4 meses de edad expuestos a idiomas muy diferentes (como el francés y el inglés) o a otros más parecidos (como el español y el catalán) revelan que los bebés bilingües muestran habilidades equivalentes a los bebés monolingües en cuanto al discernimiento lingüístico. “De hecho, puede suceder que se encuentren en una situación de ligera superioridad”, apunta.

Los niños bilingües también aprenden los sonidos de sus dos idiomas y pueden identificar las primeras palabras al mismo ritmo que los niños monolingües. A su juicio, “las investigaciones realizadas con bebés destinados a ser bilingües demuestran que no solo se mantienen a la par de sus homólogos monolingües, sino que los sofisticados mecanismos cerebrales que ponen en funcionamiento para adquirir los dos idiomas tienen la potencialidad de mejorar otros aspectos de su desarrollo cognitivo”.