Materiales educativos para fomentar su autonomía

Los equipos docentes de Trastes Centros de Educación Infantil trabajan cada semana en la elaboración de nuevo material educativo, para mantener en las aulas una programación siempre original y dinámica, que consiga captar la atención y el interés del alumnado. La clave está en tener siempre presentes los objetivos educativos de cada unidad didáctica (cuya duración media suele ser de unas 5 semanas). El proyecto educativo de Trastes, aunque definido en cuanto a metodología, filosofía y objetivos por curso, es abierto en el sentido de que las educadoras tienen libertad para incorporar nuevas actividades, ideas e iniciativas en el aula. De hecho a su ingenio y permanente reciclaje se debe que los niños y niñas disfruten tanto las jornadas en la escuela, pues saben que aquí cada día pasan cosas diferentes.

Para el alumnado de más corta edad se elaboran con frecuencia tableros de estimulación sensorial. Se trata de superficies en las que, a modo de mural, se fijan objetos o materiales que buscan llamar la atención de los escolares para incentivar su manipulación. Estas actividades tiene un doble objetivo: como su nombre indica estimular los sentidos de los niños y niñas, fundamentalmente el táctil. Las formas y texturas adquieren un papel de relevancia en un tablero con elementos para experimentar y tocar. No obstante, también interviene por supuesto el sentido de la vista y en ocasiones el del oído, en función de los elementos incorporados en el mural.

En segundo lugar los tableros sensoriales suelen buscar la experimentación de los pequeños con elementos ordinarios de la vida cotidiana. Aunque para los adultos se trata de objetos habituales de nuestro día a día, constituyen motivo de asombro y entretenimiento para el alumnado. En este ejemplo, elaborado por la tutora del aula de 2 a 3 años de Trastes San Cristóbal (Valladolid), observamos una composición de psicomotricidad fina de diversos juegos infantiles entre los cuales figura un interruptor con una luz. Pulsar el interruptor y encender y apagar la luz les resulta muy divertido, pero al tiempo incentiva sus actividades motrices fomentando su autonomía. Cada habilidad que se practica en el tablero puede ser aplicada en el día a día una vez adquirida, como por ejemplo anudar, subir y bajar cremalleras, o introducir objetos pequeños en una bolsa.

La directora de Trastes San Cristóbal, Magalí Santamaría, destaca que además “mientras jugamos con el tablero se practica todo ese vocabulario en inglés, puesto que su educadora Tania tiene una gran habilidad en conseguir que sus alumnos estén concentrados trabajando pero al mismo tiempo escuchando otra lengua, y con estas actividades conseguimos que usen el nuevo vocabulario continuamente y sean capaces de reproducir palabras y pequeñas frases en inglés”.