¡Cuántos beneficios nos proporciona la música!

La música tiene una gran importancia en el desarrollo intelectual, auditivo, sensorial, lingüístico y motriz de los niños y niñas pequeños. Su introducción en la Educación Infantil (la correspondiente a los primeros cinco años de vida) tiene por objetivo el descubrimiento y desarrollo de capacidades expresivas, musicales y psicomotrices del alumno. Más allá de pretender que descubran simpatía por algún instrumento enconcreto, la música constituye para ellos un juego de sonidos y expresiones corporales, a través de los movimientos y la sensibilización motriz, visual y auditiva, al estar en contacto con fuentes musicales.

Esta imagen corresponde al aula de 1 a 2 años de Trastes Puertollano (Ciudad Real). Invitar a los alumnos a jugar con instrumentos implica  hacerles trabajar en el desarrollo de la voz, tanto por lo que al canto se refiere como al propio lenguaje. Como es obvio, van conociendo los distintos instrumentos y se familiarizan con las cualidades del sonido (duración, timbre e intensidad). Con estas actividades desarrollan la percepción auditiva y el pensamiento musical. Al mismo tiempo, la música desarrolla el sentido del ritmo, y contribuye a la relajación y a la alegría, lo que fomenta la predisposición de los participantes en la actividad a desarrollar relaciones sociales.