Juegos de soplo para mejorar el habla

Los juegos de soplo son muy divertidos y sirven para entrenar la respiración y los músculos que intervienen en el habla. ¿Los habéis probado alguna vez en casa? Es probable que sí, pero sin tener consciencia del aprendizaje que implican para los pequeños.

En esta imagen vemos un juego de soplo de Trastes Parquesol (Valladolid), en el cual los niños y niñas se divierten haciendo burbujas en el agua con pajitas. Se trata de una divertida actividad que les hace mucha gracia (¡porque además hacemos ruido!), pero cuando la educadora la propone en su programación de aula está pensando en el entrenamiento que supone para todo el sistema oral que interviene en la articulación de sonidos y en la pronunciación.

Los ejercicios de soplo tienen una doble función: por una parte buscan que los niños y niñas sean conscientes de su respiración. Esta se produce de forma automática, y con este tipo de juegos los escolares aprenden a utilizar su respiración de forma consciente. Durante las actividades de soplo aprenden a expulsar el aire deliberadamente y a modular la expulsión de aire, en función de la dinámica del juego. Entrenamos de esta manera un patrón de respiración mixto: nasal y bucal, esencial para el habla.

Mientras soplan, los participantes en el juego entrenan los músculos de la boca, particularmente los de la mejilla, así como el paladar blando, que va incrementando su tono y fuerza.

Por todo ello, los ejercicios de soplo constituyen una herramienta logopédica con múltiples objetivos:

  • Aprender a mejorar la respiración.
  • Aprender a manejar y controlar el aire al hablar.
  • Mejorar y controlar la voz.
  • Entrenar el sistema muscular que participa en el acto de hablar.
  • Mejorar la articulación y pronunciación.
  • Afianzar fonemas.

Como decíamos inicialmente, los ejercicios de soplo son muy divertidos y se pueden poner en práctica en casa de forma muy sencilla. Os sugerimos a continuación algunas propuestas:

  • Carreras con pelotas. Admite múltiples variantes. Se pueden disponer «calles» con ayuda de piezas de construcción, o bien marcar líneas con cinta sobre el suelo. Los participantes deben guiar por medio del soplo a ligeras pelotas de pimpón hasta llegar a la meta.
  • Desplazar objetos sobre el agua. Con ayuda de pajitas podemos disponer juguetes flotantes en recipientes amplios con agua y hacer que se desplacen hasta el extremo contrario.
  • Crear «serpientes» con espuma de agua y jabón. La preparación de este juego es sencilla y los niños y niñas disfrutarán con el resultado, que hasta puede ser de colores. Aquí tenéis las instrucciones para crear bubble snakes.
  • Mover pompones con pajitas. El juego consiste en aspirar por la pajita para que el pompón se adhiera a esta y lograr extraerlo del recipiente.
  • Pintar con pajitas. De nuevo podemos utilizar las pajitas para plasmar originales dibujos sobre el papel. Para ello colocamos pintura diluida en agua sobre el papel, para que al soplarla se expanda. Si preparamos previamente el papel con esbozos de dibujos se crean imágenes muy divertidas, como las que podéis ver aquí.
  • Sostener pelotas de papel en el aire. Esta actividad sirve para modular el soplo, y aunque hay juguetitos comerciales para ponerla en práctica, también podemos crearlos en casa con ayuda de una pajita y un cono de cartulina.
  • Carrera de vasos de plástico. Esta original carrera se realiza disponiendo varios cordones de una pared a otra, cada uno de ellos con un vaso de plástico insertado por el medio. Los participantes de la carrera han de empujar los vasos hacia delante soplando. Aquí podéis observar con detalle el desarrollo del juego.