Los abuelos, fuente de experiencia para los nietos

La relación que se establece entre los abuelos y sus nietos es emocionalmente la segunda en importancia tras el vínculo padre-hijo.

La mayor esperanza de vida así como los complicados horarios laborales de los padres han hecho que actualmente los niños disfruten de sus abuelos y vivan con ellos numerosas experiencias.Lejos han quedado aquellos abuelos con cuerpo encorvado y abuelas vestidas de luto, donde la diferencia generacional con los nietos era palpable.

Hoy en día los avances médicos han logrado que la mayoría de los abuelos puedan cuidar de los nietos, llevarles a la escuela infantil, al parque, o ir de excursión juntos.

Las relaciones entre abuelos y nietos van a ayudar al niño a mejorar sus habilidades de aprendizaje y desarrollo, el tiempo libre del que gozan los abuelos lo pueden dedicar a jugar con ellos y hacer actividades juntos.La madurez de los abuelos crea en los niños un modelo de comportamiento, responsabilidad y paciencia. Esas batallitas que les gusta contar a los abuelos y de las que todos nos reímos, sirven de testimonio histórico a los niños y les ayuda a conocer costumbres y tradiciones.

Los abuelos también hablan de los hijos, los actuales padres de los niños, verse reflejados en las acciones que hacían papá o mamá aporta a los pequeños conciencia de la familia en la que crecen. Las raíces del niño son sus abuelos, el relacionarse con ellos le ayudará a acrecentar el sentido de la familia y a respetar a los mayores cuando crezca.